Hace unos años me encontré con algo que, al principio, no me tomé muy en serio: el llamado método Tesla 369. Pensé que era otra rutina más de escribir deseos sin mucho sentido práctico. Sin embargo, cuanto más lo probaba, más claro se volvía algo importante: no era solo repetición mecánica. Había estructura, enfoque y constancia. Y eso marcó la diferencia.
El método toma su nombre de Nikola Tesla, una figura rodeada de genialidad y misterio. A Tesla se le atribuye la frase: “Si conocieras la magnificencia de los números 3, 6 y 9, tendrías la llave del universo.”
No existe un registro académico sólido que pruebe exactamente cuándo o cómo lo dijo, pero sí es un hecho que Tesla estaba profundamente interesado en patrones, energía, frecuencia y repetición.
Y es ahí donde nace la idea moderna del método 369.
¿Por qué los números 3, 6 y 9?
Tesla veía el universo como un sistema de energía y vibración. Para él, los números no eran solo matemáticos, sino patrones que se repetían en la naturaleza, en el movimiento y en los ciclos.
En interpretaciones contemporáneas, el 3 suele asociarse con equilibrio y creación, el 6 con expansión y el 9 con cierre o integración. No se trata de una fórmula científica, sino de un marco simbólico que ayuda a organizar la atención.
Por eso, cuando hablamos hoy del método 369, no hablamos de matemáticas avanzadas, sino de ritmo, enfoque y repetición consciente.
¿Qué es el método Tesla 369?
El método Tesla 369 es una técnica de manifestación que consiste en repetir una intención o afirmación en tres momentos específicos del día:
- Mañana: 3 veces
- Tarde: 6 veces
- Noche: 9 veces
El objetivo no es repetir por repetir, sino mantener la mente enfocada en una sola idea clara durante el día, sin dispersión.
Cómo practicar el método Tesla 369 paso a paso

- Define tu intención con claridad. “Quiero ser feliz” es demasiado general. “Estoy creando un trabajo que me satisface” o “Estoy construyendo una relación sana” es mucho más concreto.
- Escribe la afirmación en presente. No como un deseo futuro, sino como una realidad actual. Ejemplo: “Estoy prosperando en un trabajo que disfruto.”
- Aplica el ritmo 3-6-9.
- Por la mañana, escríbela o repítela 3 veces.
- Por la tarde, 6 veces.
- Por la noche, 9 veces.
- Conecta emocionalmente. No lo hagas como una tarea. Imagina la escena, las sensaciones, los detalles. Eso es lo que le da fuerza al método.
Mi experiencia personal con el método 369
Al principio, escribía afirmaciones casi sin creer en ellas. Mi intención era muy concreta: recibir un mensaje de una persona de la que estaba enamorada. Repetí frases durante días y no pasó nada.
El cambio ocurrió cuando dejé de hacerlo de forma automática y empecé a sentir lo que escribía.
También hice un ajuste: usé tres afirmaciones distintas, una para cada momento del día.
- Mañana: “Estoy agradecida porque ya estamos en contacto.”
- Tarde: “Se siente bien saber que el interés es mutuo.”
- Noche: “Me siento feliz y tranquila con esta conexión.”
Visualizaba escenas, emociones, conversaciones. Dos semanas después, empezó a interactuar conmigo de nuevo y finalmente me escribió.
No lo viví como magia instantánea, sino como un proceso de enfoque interno que cambió mi actitud y mi energía.
Eso sí, aprendí algo clave: sé específica, pero flexible. El resultado llegó, aunque no exactamente como lo había imaginado.

Un complemento interesante: el vaso de agua
Algunas personas añaden una variante sencilla:
- Escribe la afirmación en un papel.
- Coloca un vaso de agua encima.
- Lee la afirmación y luego bebe el agua.
La idea se basa en teorías sobre la respuesta del agua a la intención. No es imprescindible, pero puede ayudarte a conectar más con el proceso.
Lo más importante que aprendí
- La claridad importa más que la cantidad.
- La constancia es clave: prueba al menos 9 días seguidos.
- Hazlo y luego sigue con tu vida. No vigiles el resultado.
- La emoción y la imaginación son tan importantes como las palabras.
Más allá de los números
El método Tesla 369 no trata de forzar resultados ni de controlar la realidad. Trata de alinear pensamiento, atención y acción.
Tesla nunca dejó una explicación cerrada sobre por qué el 3, el 6 y el 9 eran tan importantes para él. Tal vez ahí reside parte del atractivo. Lo que sí podemos usar hoy es el ritmo de esos números como una herramienta sencilla para enfocarnos mejor.
Al final, el poder no está en los números. Está en cómo los usas.
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